Amigos y amigas de CAZURRA,

Después de otro intento y de dejarnos la piel en ello con todo lo que teníamos, no hemos podido aguantar este ritmo frenético y competitivo de todo lo que rodea a día de hoy a un negocio artesanal, con lo que es menester sentarse a pensar y analizar con detalle los errores, que han sido muchos y por los que de antemano pido disculpas.

Sea como fuere, es otro de esos intentos de los que se compone la vida y de los que seguiremos alimentándonos, una y otra vez rescatando la experiencia por encima de todo.

La intención final de este escrito es dar las gracias a los dueños de tiendas y hosteleros que han confiado en nosotros; y a quienes prometemos ver de nuevo lo antes posible, también a nuestros clientes finales, por su apoyo incondicional y por qué no, también a los que no lo fueron tanto… que esos también juegan.

Así que GRACIAS A TODOS POR CREER EN NOSOTROS Y APOYARNOS, ahora toca rescatar lo mejor de esto y que nos sirva de trampolín para volver a dar guerra, que al fin y al cabo es donde nos gusta estar.

David
El que hacía la cerveza